La presencia Digital también es «saber estar»

Como sabéis soy CEO de una de las consultoras especializadas en Human & Digital Transformation, donde uno de nuestros valores diferenciales es entender el nuevo rol del ser humano en un mundo cambiante donde todo se está digitalizando a marchas forzadas. 

Se dice que dentro de 20 años el 80 por ciento de los trabajos manuales y de poco valor añadido en las empresas desaparecerá a favor de los autómatas, los process-bots y la inteligencia artificial. Esto me hace reflexionar sobre esa capacidad tan necesaria para triunfar en los negocios y que se llama saber estar.

Hoy nuestro curriculum está en las redes, nuestras capacidades deberían ser accesibles por todos y de forma instantánea. Si hacéis un recorrido por las personas que conocéis en el ámbito laboral podréis daros cuenta de quién se está adelantando a los tiempos y quien no lo está haciendo.

Buscad una persona que conozcáis y preguntaros por lo siguiente:

¿Tiene perfil en las redes profesionales tales como LinkedIn?

¿Se puede detectar su perfil personal a través de redes no profesiones tales como Facebook o Instagram?

 

¿Qué opinión tiene acerca de la sociedad, a política o la vida en redes como Twitter?

Finalmente, ¿Tiene una web personal que lo defina con más completitud?

Muchas personas, en plena era de la información, creen que volcar en las redes nuestros conocimientos, aptitudes, actitudes y opiniones, es algo que viola nuestra intimidad y nos puede llegar a limitar.

Mi opinión es que eso solo acontece cuando se duda de las propias capacidades y opiniones. Pero, ¿no es ese el diferencial entre un ser humano y otro?

La diferencia radica en el concepto de «saber estar» en las redes y eso se podría sintetizar en:

Mantener la educación en todo momento.

Ejercer el mejor sentido del humor en caso de conflicto.

Verter información y opiniones auténticas o seremos puestos en tela de juicio por no serlo.

No juzgar, sino opinar.

Comportarse de forma «renacentista» ya que las personas somos complejas y tenemos múltiples facetas que mostrar.

Aceptar las opiniones adversas como puntos de control y reflexión.

Relacionarse con amplio espectro social en las redes, lo que produce enriquecimiento de opinión.

Si estas pequeñas guías se siguen es muy posible que seamos mejor valorados y tenidos en cuenta que quien no tenga una presencia adecuada, lo que mejorará nuestro networking, conocimiento y capacidades a la hora de aumentar nuestra empleabilidad y éxito empresarial.